
Hay veces en las que la verdad, me da un poco de vergüenza saber que pertenezco a una organización ecologista. Estoy completamente de acuerdo con sus ideas, y demás, creo que la Naturaleza debe ser protegida, es evidente. Pero también pienso que en los tiempos que vivimos, cuando la mayor parte de la población dispone de una información en su mayor parte sesgada sobre los problemas medioambientales, (no he encontrado mucha gente que sepa diferenciar entre el cambio climático y la destrucción de la capa de ozono, por ejemplo) y los lobbys de las grandes empresas en ciertas cuestiones (como la de las energías renovables) son tan aberrantes, habría que preocuparse por objetivos más definidos y serios. Ya es difícil ahora luchar contra cosas como el cambio climático, que es desde hace varios años, una realidad comprobada científicamente, como para emprender luchas inútiles, sobre cosas que, para colmo, realmente no están comprobadas. Estoy hablando de la iniciativa de Ecologistas en Acción para luchar contra las Wifis. En primer lugar, al respecto de los efectos sobre la salud humana, no hay ningún estudio claro sobre ello, como ocurre con la mayor parte de las emisiones electromagnéticas. No habiendo conclusiones científicas, lo que se hace es cumplir la normativa vigente, hasta que haya algo claro. Y en segundo lugar, luchar contra las Wifis es también seguir favoreciendo el oligopolio que en este país están ejerciendo las empresas que ofrecen internet. Es decir, la única forma de luchar contra ellas, es, precisamente ir creando un red de Wifis gratuitas. Porque internet debería ser gratuito para todos, y si el estado subvenciona (como está ocurriendo en Asturias, por ejemplo) que las personas accedan a cursos para aprender a navegar por Internet, o se les ayuda a que se compren un ordenador con conexión a la red (estoy hablando de una medida concreta del Principado) no se entiende por qué ese mismo Estado, tan preocupado de pronto en que todo el mundo acceda a Internet y sepa usarlo, no pone los medios físicos para que este acceso sea gratuito para todos. Medidas como la tomada en Avilés (el centro de la ciudad es área Wifi) deberían servir de ejemplo para el futuro.